• Laber Consultoria
  • Laber Formación
  • Laber Suministros
  • Laber Inspección
Purificadores de aire, la solución contra el frío en las aulas

Con la obligación de ventilar de forma periódica las aulas para prevenir contagios de la Covid-19 entre los alumnos, los inconvenientes climáticos del protocolo de ventilación se van a notar.

La directora del colegio de Alcarràs, Pilar de Lara comenta que la realidad de este centro público del Baix Segre se repite en otros muchos centros de Catalunya. “Aquí tenemos 29 grupos; un total de 535 alumnos y todos los espacios están más que ocupados”, afirma la docente.

¿Sacar a los alumnos del aula y llevarlos a otro sitio mientras la clase se ventila y vuelve a calentarse? Sería la mejor opción, “pero imposible en la mayoría de colegios que no han conseguido espacios alternativos.

Así que la mayoría de alumnos siguen sentados en sus pupitres mientras el aire corre por las aulas con todas las ventanas abiertas de par en par cuando toca ventilar. ¿La solución para protegerse del frío? “Venir a clase con ropa de abrigo”, como hacen la mayoría de escolares que viven en zonas donde ya asoma el invierno con las primeras nieblas. Es el caso de Alcarràs, un centro con escolares de edades comprendidas entre los 3 y 12 años.

Otra opción es pedir a los alumnos que pongan en sus mochilas una manta. Algunos centros ya han hecho llegar a los padres esta recomendación. Belén Tascón considera que esa opción “es la confirmación del problema, pues pedir a los alumnos que se pongan una manta encima cuando están en clase es lo mismo que decirles que se preparen porque van a pasar frío de verdad”. La presidenta de aFFaC insiste que “así no se puede educar”.

Pilar de Lara tiene claro que cuando llegue el frío de verdad (lo que ocurre ahora en muchas zonas del interior de Catalunya o los Pirineos solo es un aviso) “vamos a tener que capear con quejas de padres”. Eso pasará “cuando las niñas y niños lleguen a casa y cuenten, que pese a los abrigos o mantas han pasado frío en el aula”.

Blanca Barra, directora de la escuela pública Ruda de Salardú (Naut Aran), anuncia que en su centro –con 72 alumnos– van a hacer lo posible para que esas quejas de padres no lleguen nunca. “Aquí, cuando el invierno asome de verdad, lo tenemos muy claro: no vamos a permitir que nuestros alumnos pasen frío en las aulas”. Blanca Barra tiene asumido que para conseguir ese propósito no podrán cumplir a rajatabla el protocolo de ventilación, tal y como se ha fijado desde Ensenyament. “Solo pido una cosa –añade la directora de Salardú– que venga al centro una de esas autoridades y compruebe si se puede aguantar y dar clase en una de nuestras aulas con las puertas y ventanas abiertas de par en par para ventilar, en un día de nevada o ventisca”.

Barra estima que esa ventilación repetida varias veces durante una clase o de 15 minutos entre hora y hora “igual puede hacerse en Torredembarra, sin que la temperatura de las aulas se desplome; pero no en los Pirineos”. Ni repartiendo mantas entre los alumnos. “Esa no tendría que ser la solución, ni tampoco confiar en que el problema del frío en las aulas que se avecina en muchos centros se va a subsanar animando a los escolares a ponerse el anorak y el gorro en clase”, opina esta docente.

Y otro gran problema al que se enfrentan estos colegios es al gasto de calefacción. Las calderas o equipos de gas de los colegios ubicados en las zonas más frías que hace ya días ventilan de forma periódica o tienen abiertas ventanas durante todo el día, funcionan a pleno rendimiento. “Ya veremos que dirá, en nuestro caso, el Ayuntamiento de Alcarràs –teme Pilar de Lara– que el pasado curso ya se quejó por la factura de la calefacción”. Que se preparen, pues, los que tienen que asumir ese gasto de los centros educativos.

 

 

 

A la luz de esta noticia, desde Laber podemos ayudar:

Gracias a los purificadores de aire que ofrecemos se consiguen varios objetivos:

El principal, el sanitario, pues permite disponer de un flujo de aire renovado  continuo y evitar que los alumnos enfermen con los cambios de temperatura bruscos y con la exposición prolongada al frio;

Y por otro lado,  los factores económico y ambiental, no despilfarrar dinero y recursos energéticos intentando calentar con calefacción una clase con las ventanas abiertas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: LA VANGUARDIA

Volver a categoría

Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar tu visita. No utilizamos cookies para recoger información de carácter personal.

Puedes permitir su uso o rechazarlo y cambiar su configuración cuando lo desees.

Cerrar

Más información en nuestra Política de Cookies.